POR: VÍCTOR SOTO
Los códigos de barras que se utilizan para la compra de un producto en algún supermercado no sólo es un instrumento de identificación, si no que es una manera fácil de simplificar el comercio global conectando el flujo de información con el flujo de productos, esto lo explicó Alberto Escárcega Gómez.
La Escuela de Negocios invitó a su plática “Factura Electrónica y Código de Barras” impartida por Escárcega Gómez, Director General de la Zona Noreste AMECE. Comentó acerca de la importancia de los estándares globales en los procesos comerciales y logísticos, y por qué hablar un sólo lenguaje.
AMECE tiene el objetivo de incrementar la productividad y competividad de las empresas a través del uso de herramientas tecnológicas basadas en estándares internacionales.
Es miembro de GS1, organismo regulador que permite realizar millones de operaciones a través de centros de distribución de productos hasta la catalogación de los mismos.
Esto ayuda a que más empresas de México busquen mejorar sus procesos para aumentar sus niveles de eficiencia y productividad para ser más competitivos, ya no sólo localmente, sino en el mercado mundial.